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Pymes y empresas locales

Negocios locales: intercambios de ropa

De las sastrerías donde te confeccionaban la ropa a medida hemos pasado a las tiendas de franquicias de moda. Pocos negocios locales han aguantado el tirón de las franquicias conocidas por todo el mundo.

Parece ser que no hay pueblo ni ciudad que se precie que no tenga una colección de estas tiendas clonadas, donde la ropa es igual a la que podamos encontrar en una tienda a miles de kilómetros de distancia.

Negocios locales: intercambios de ropa

Todas las pequeñas tiendas de ropa de confección artesanal han dado paso a una confección en cadena efectuado por personas de otros países con un menor salario que el nuestro que hacen posible que nosotros aquí podamos adquirir la ropa y los accesorios a un precio más que módico.

El resultado es que todo el mundo va igual vestido, no siguiendo una tendencia en concreto, sino con la misma prenda.

Si no recuerdo mal, en mi calle puedo pasar a diario por 6 o 7 tiendas de este tipo, sin contar a las cadenas chinas que últimamente se están poniendo tan de moda también. En las cuales podemos encontrar ropa de mala calidad en cadena, que muchas veces suele copiar el mismo patrón de los diseños de estas franquicias y que están todavía a un precio más rebajado.

Creo que se ha perdido la originalidad al vestir ya que si llevas algo diferente a lo establecido puedes correr el riesgo de que te tachen de raro o algo peor. Y también se ha desvirtuado el concepto del mercado textil sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

¿Hay alguna otra opción a parte de estas cadenas de franquicias? Por suerte si. Parece que se empieza a extender la tendencia al intercambio, que es lo que siempre se ha hecho.

Como siempre, nuestro país está a la cola de la tendencia mundial y somos los últimos en enterarnos de las cosas nuevas.

Por ejemplo, el swishing, una original tendencia que viene de los Reino Unido y que ha hecho furor en Nueva York y que, a día de hoy, se ha convertido en un fenómeno global.

¿En que consiste realmente esta nueva tendencia? En el intercambio de prendas de vestir, ropa, zapatos, accesorios y complementos entre nuestro círculo social, amigos, familiares, amigos de amigos.. y todo esto enmarcado en el contexto de una fiesta particular.

De este modo, las prendas que nunca nos hemos puesto, o que ya no nos gustan pueden tener una nueva utilidad. Así también podemos moderar nuestros hábitos de consumo y apoyamos un modo más sostenible de entender el mercado textil.

¿Cómo funciona exactamente? Normalmente se designa un lugar para celebrar la fiesta (que suele ser una casa particular o un local alquilado) y todo el mundo que asista tiene que traer como mínimo una prenda en buen estado, pulcra y bien planchada. Se presenta la ropa a la vista de todos y cuando estén presentes todos los invitados, empieza la fiesta.

Sólo queda escoger la prenda o accesorio que más te guste, ¡sin pelearse claro!

Me parece una propuesta muy original que no solamente es sostenible, sino que además es la excusa perfecta para pasar un buen rato con amigos.

Creo que se tienen que poner en marcha este tipo de propuestas más a menudo dentro de nuestros negocios locales y dejar un poco de lado todas estas empresas franquiciadas que se lucran con el esfuerzo de los más débiles. Pero la parte de más peso la tienen los consumidores, ellos son los que deciden que está de moda y que no.