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Wolder reestructura plantilla

La empresa cántabra Wolder, popular por sus móviles y tablets, ha anunciado recientemente que va a hacer una reestructuración que afectará a una parte de las 150 personas que trabajan en la compañía.

Esto no quiere decir que vayan a cerrar, ni mucho menos, simplemente se va a hacer un cambio en la estructura de la empresa, lo que implicará el dese de varios trabajadores, aunque todavía no se conoce la cantidad exacta.

Wolder reestructura plantilla

Todos sabemos que es muy difícil competir con empresas chinas, debido a su versatilidad para hacer todo tipo de productos, y sus precios sin competencia. Y esta competencia se magnifica en el campo de la telefonía móvil y de la electrónica, en especial los tablets.

Son cientos las marcas que ofrecen este tipo de productos, y aunque seas realmente bueno, el margen de beneficios tan reducido obliga a tener que tomar medidas drásticas en ocasiones.

Suponemos que esto es lo que le ha ocurrido a Wolder. Su único accionista y presidente, Ricardo Garrudo, empezó distribuyendo remolques. Pero a partir de 2008 empezó su incursión en el mundo de la tecnología, fabricando DVDs portátiles, e-readers y tabletas.

Además del sector tecnológico, Wolder tiene diversos departamentos como General Wolder, Wolder Brico, Millner o Global Wolder, en los que fabrican productos totalmente diferentes a tablets o smartphones.

Pero es en esta división en la que Wolder está atravesando una mala racha. Pese a que en 2014 facturó 20 millones de euros y distribuyó medio millón de dispositivos (de los cuales 400.000 fueron tablets), esta facturación se ha visto reducida por la dura competencia.

También tenían planes de futuro, lanzando wearables, como un smartwatch, y continuando con su expansión internacional, pero parece ser que todos sus planes se han visto truncados.

A día de hoy, la empresa está llevando a cabo una reestructuración en la división de electrónica, que afectara a una parte del equipo de trabajo, entre ellos a 65 ingenieros.

De momento, seguirán trabajando en las instalaciones que tienen en un polígono industrial en el corazón de Cantabria.

Los cambios son inevitables, y estos por desgracia están justificados por la situación económica. Aunque los usuarios todavía simpatizan con el producto diseñado y fabricado en territorio español, el precio de los productos chinos es muy tentador.

En ningún caso se ha hablado de cierre, por lo que puede que sea sólo un bache temporal y que en el futuro puedan volver a contar con su plantilla inicial, y más aún si cabe.